
Jueves 24 de febrero de 2011, Javier Ruibal toca en Salamanca en el auditorio del colegio Fonseca.
Bueno, bueno, bueno... pues ya llegó. Después de estar esperando con ganas ese concierto, se pasó. Y la verdad es que Javier Ruibal vino, vió y venció, pero para mi gusto he decir que un poquito solo. Y no me refiero con esto, a una soledad producida por la falta de calor del público, que practicamente llenó el aforo, me estoy refiriendo a una soledad "textual". Vamos, que salió el solo con la guitarra y lidió a capa y espada sin trampa ni cartón. Y eso para mí es un arma de doble filo, me explico.
En primer lugar y antes de escribir una linea más, mi más profunda admiración y respeto a un artista como Ruibal, tanto como cantante y compositor, como fantástico guitarrista. Muy bien.
Pero, yo opino que a estas alturas, un artista de su talla, tiene que llevar siempre una mínima banda que le acompañe en directo. Tiene unas canciones armonicamente muy buenas, llenas de cambios de acordes y guitarras muy elaboradas, ya el simple hecho de cantarse la de "Pablito Picasso" y tocar a la vez, me parece un logro digno de mención, pero quiero insistir en lo mismo, faltaba una banda. Que menos que un percusionista con cajón flamenco, timbales, cortina de tubos... y un bajista o contrabajista que dieran cuerpo al asunto. No quiero ponerme a pedir más, porque entiendo que llevar a Andreas Prittwitz al saxo y vientos, a un guitarra eléctrica o demás a todos los conciertos, vale un dinero que no se si siempre se pagará como se merece. Por ello tampoco me quiero poner exigente, pero creo que un percusionista y un bajo sería lo minimo, lo primero para él, que disfrutaría mucho más (pienso yo) del directo, y lo segundo y muy especialmente para su público, que son los que le van a ver.
No con este apunte, pretendo menospreciar su concierto, ni su nivel musical, ni mucho menos su valor por ponerse sólo delante del toro, pero me parece que de escuchar todo un concierto entero a él solo a escucharlo con la riqueza musical de una banda, no se puede comparar.
Si luego se tiene que hacer un tema o dos el solo, pues que maravilla, pero todo el concierto me parece que no es un acierto.
Bueno dicho esto, quiero aprovechar para aconsejar a cualquiera que lea estas humildes lineas, que escuche a Javier Ruibal, que merece la pena de verdad.
Os dejo un regalo de mi canción preferida de él, y tocada como yo me refiero, con una bandita que le hace crecer de verdad (el audio está descuadrado, pero se escucha muy bien):
No hay comentarios:
Publicar un comentario