jueves, 27 de enero de 2011
Don Joaquín Sabina
¿Qué porque hoy y no cualquier otro día?
No lo sé, la verdad, no se porque precisamente hoy me apetece más que nunca hacer un homenaje al que para mi es sin duda el mejor cantautor que ha dado este país. Porque cuenta las verdades como nadie es capaz de hacerlo, y porque cuenta las mentiras como si fueran verdades.
¿Cómo se pueden hacer letras tan sumamente elaboradas? Tan sutiles, tan mágicas...
Ustedes han oido: "Más de cien mentiras". Ese canto a la vida, a las pequeñas cosas y a las más grandes, a los pobres exquisitos y a los ricos miserables... O simplemente "Yo no quiero", que más da todo lo demás, si tú no mueres por mi. Uff... me llega a lo más dentro. Es maravilloso.
El que escribe, desde su más humilde afición, se dedica de vez en cuando, cuando las musas tienen un rato para visitarle, a hacer alguna canción. Pero mirarse en frente de un gigante así...
Pero, quiero también reinvindicar su forma de cantar. Y retomaré para ello, algo que le dijo Krahe a Joaquín en una ocasión en la que fueron a ver a un cantante juntos. Al poco de llegar, Krahe le dijo: "Vámonos", "Pero si acabamos de llegar", contestó Joaquín. A lo que dijo de nuevo Krahe: "Vámonos, este tío sabe cantar. No tiene mérito. Los que tenemos mérito somos nosotros, que no sabemos y viene la gente a vernos".
Bueno, después de esta pequeña anécdota que cuenta el propio Joaquín en su video del disco Alivio de luto, es necesario aclarar dos cosas. La primera es por supuesto, que sí tienen mérito los que saben cantar. Es decir, los afortunados que nacieron con el don de la voz, insustituible y que no se puede comprar con dinero. La segunda cosa, y en esta se equivocaba Krahe, es en que sí sabían cantar ambos dos.
Hay gente que tiene que entender, que ese recitativo cantado de Sabina, no sólo es muy complicado de imitar y hacer con el mismo sentimiento con el que lo hace él, sino que además, y que quede bien claro. Está SIEMPRE Afinado.
No todo ha de ser una voz melódica preciosa, que encima baile bien y haga piruetas, o gane concursos. Queremos algo más, y Joaquín nos lo da.
Una buena canción, se compone de una buena letra, una buena música, un buen arreglo, una buena voz... y algo más, que no se lo que es, pero que es lo realmente importante.
Desde aquí, desde un teclado perdido al otro lado de cualquier pantalla quiero darle las gracias a Don Joaquín Sabina, por existir, y por dejarnos este legado insustituible, para toda la eternidad.
" Y morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres, porque el amor, cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren"
Sergio Merino
sábado, 22 de enero de 2011
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